6 tips para rodar en espacios naturales

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Rodar en espacios naturales puede resultar complicado. Aunque todo depende, por supuesto, de las características concretas del lugar. La principal dificultad de un espacio en la naturaleza reside en su imprevisibilidad, lo que puede crearnos ciertas dificultades en lo referente a iluminación, a sonido y en general, a todo el proceso de grabación. En un post anterior hablábamos sobre algunos conceptos a tener en cuenta en los rodajes en localizaciones exteriores. Nos referíamos a cualquier tipo de escenario abierto: una ciudad, un pequeño pueblo, el monte o un campo de amapolas. Y es que nada tienen que ver los ruidos urbanos y la constante iluminación de la ciudad con la luz (o la oscuridad) y el sonoro silencio de los entornos naturales.

Nuestro post de hoy en MHeventos, tu localización para rodajes en la Sierra de Madrid, te ofrece algunos tips para rodar en espacios naturales. Unas sencillas sugerencias a tener en cuenta para que tus escenas de naturaleza sean, además de espectaculares, lo más fáciles posible de obtener.

Procura que la localización esté bien comunicada

Es crucial para el óptimo devenir del rodaje que los espacios que hemos elegido para nuestras escenas dispongan de buenas comunicaciones. El transporte de todo el equipo de rodaje y los desplazamientos del resto del personal pueden convertirse en una verdadera pesadilla. Si además de esto, no existe una oferta de servicios cercana a la localización, entonces será toda una odisea. Es esencial comprobar in situ estos detalles antes de comenzar con el trabajo. Y por supuesto, tener muy en cuenta la orografía del terreno con el fin de no encontrarse con inesperadas e indeseadas sorpresas de última hora.

Define el timing de tu rodaje con respecto a las horas de sol

Agrupa las escenas de naturaleza en un mismo horario aunque estén previstas para días diferentes. El sol y las sombras que proyecta su luz variarán y se notarán en las tomas. Cierto es que además de ser algo poco perceptible por los espectadores, después estos errores se pueden corregir digitalmente. Pero aún así es conveniente tener un timing bien estudiado con respecto a las horas de sol y con el fin de utilizar la luz solar a tu favor.

Trae todo el material posible

Teniendo en cuenta que no estamos rodando en un estudio (en donde controlamos luz y sonido a nuestro antojo), ni que tampoco estamos en la ciudad (donde si nos falta algo, pronto podemos ir a buscarlo), acertar con el material es completamente imprescindible. Por ello es preferible cargar con todo lo que pudiera sernos útil o necesario por cualquier circunstancia. Incluso aunque nos resulte pesado y laborioso.

Y es que la imprevisibilidad de la naturaleza puede obligarnos a cambiar por completo las escenas que teníamos previstas para rodar ese día. Por poner un ejemplo, podemos citar los filtros para cuando hay demasiada la luz o el cielo está muy nuboso, o simplemente para crear una determinada sensación en el espectador. O el filtro polarizador para suprimir los reflejos de las hojas de los árboles y la luz rebotada que provocan. No sólo hay que tener en cuenta la luz, sino también los posibles ruidos, la meteorología e incluso la fauna del lugar, pues pueden convertirse en factores que determinen nuestra agenda de trabajo.

rodar en espacios naturales

Evita el enfoque automático o los objetivos de focal variable

Al hilo de lo anterior, esa faceta tan imprevisible de la naturaleza nos lleva a considerar que la focalización automática no es lo más aconsejable para rodar en espacios naturales. La interrupción de cualquier animal en escena o el simple movimiento de las ramas de un árbol pueden estropear nuestra toma una y otra vez. Para grabar en la naturaleza lo más adecuado es utilizar un objetivo de focal fija. Porque aunque tengas que estar moviendo la cámara para cambiar de encuadre a menudo, las imágenes que obtendrás serán más nítidas, más luminosas y en general, de una mejor calidad.

Verifica que todo está correcto antes de comenzar a trabajar

Antes de empezar con la grabación, y más aún si vais a rodar en un entorno natural, verifica que todo esté perfectamente y en su sitio. Puede parecer muy obvio, pero no siempre lo hacemos. Un poco de viento puede manchar el objetivo de la cámara. Y bien sabemos que una simple mota de polvo o una pequeña gota de agua pueden resultar incómodamente visibles en la imagen grabada.

Lo mismo ocurre con los sonidos, algo que es de nuevo más frecuente en la naturaleza. Asegúrate de que en el setting en donde estéis sea tranquilo. Que no haya alguna obra cercana, trenes o algún helipuerto en las inmediaciones. Es decir, cualquier circunstancia que pueda generar ruidos indeseables y que después, pueden ser complicados de suprimir. O si no, afectarán seguro a la inteligibilidad del posible diálogo que se desarrolle en ese momento. Un cable que asoma por una esquina del objetivo, un reflejo indeseado, el ruido de algún elemento inesperado son muchos de los pequeños detalles que pueden marcar la diferencia entre una toma dudosa y otra de mejor calidad.

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Ten siempre un plan B

Rodar en espacios naturales puede jugar malas pasadas. Sobre todo, consulta la meteorología y no la pases por alto aunque el riesgo de lluvias, por poner un ejemplo, sea muy bajo. Es esencial que tengas un plan B y que hayas previsto la posibilidad de tener que volver a interiores a rodar otras escenas de tu película, algo que resultaría molesto y costoso. Lo recomendable sería contar con algún alojamiento cercano a la localización del rodaje, como los servicios que te ofrecemos en MonteHollywood, para poder volver al trabajo lo antes posible y ahorrar tiempo, trabajo y dinero.

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